"Descendemos de los
barcos y mezclamos los mil idiomas de nuestras biografías
en insólitas ciudades convertidos en escenarios de
los más sorprendentes encuentros."
Ricardo Foster
JORGE SARSALE
DESTIERROS
Encrucijada de múltiples caminos
recorridos por diferentes viajeros, Argentina es suma de naciones
y culturas y Buenos Aires es la "cabeza de Goliat"
que impone su impronta portuaria y ciudadana a toda la república
de cultura eminentemente urbana.- Cultura que es producto
de la suma de la autóctona y la serie de culturas que,
trasplantadas lejos de su lugar de nacimiento conviven con
otras sin razones geógraficas o cronológicas
que las unan.-
Culturas que en el nuevo continente adquieren
otros valores y son expresadas y releídas con gran
libertad y siempre con el interrogante sobre la identidad,
las raíces, el lugar que ocupamos en el mundo.-
Como afirma Graciela Scheines, los argentinos
estamos siempre emprendiendo dos viajes, a Europa a buscar
la cultura de nuestros antepasados y reconocer características
de la propia, a America pre colombina a buscar raíces
en el continente. De los dos volvemos sin respuesta.
Todo esto esta reflejado en la serie
"Destierros" de Jorge Sarsale. serie de obras en
las que se "sigue hablando" de los orígenes
de donde se vino, se recuerda que "somos de allí",
que quisiéramos "ver otra vez" el lugar de
nuestros ancestros y nuestro propio lugar. Su tema es el no-lugar;
no el destierro físico sino el de no encontrarse.
El leit motiv que conduce nuestro
"mirar" es la cabeza que, multiplicada, velada por
las capas de papel calco sabiamente dispuestas, asomando
por detrás de trazos de fuerte color, aparece y reaparece
para recordarnos que pensamos, reflexionamos, dudamos.
En cada obra de Sarsale regula la transmisión
continua y natural de la luz, creando una atmósfera
no trasparente plena de luz y color donde las cabezas, construidas
por la luz que las choca, las envuelve, las penetra, están
inmersas en esa luz y atmósfera que borra todo contorno
neto, todo color terso.
El conjunto expuesto y cada obra por
separado aparecen como un movimiento de planos trasparentes
o fuertemente coloridos, una turbina de luces y sombras donde
el espacio es atmósfera saturada de vapores en los
que se refleja y filtra la luz. y como el soporte, que puede
doblarse o desplegarse, cada obra es como la imagen del natura
naturans, del hacerse y deshacerse, del cíclico
traspaso de la materia del estado sólido al liquido,
al atmosférico.
Irma Arestizabal
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