| JORGE SARSALE Y SU HERMETISMO COMUNICANTE
Para referirme a las últimas obras de Jorge Sarsale
creo que lo más atinente es relatar algo que aconteció.
Jorge me había mostrado sus obras. Yo le respondí
con mi punto de vista, pero como creo más en el pensar
dialéctico, que es frente a las obras de arte la elaboración
de la conciencia del sentir dialéctico, lo invité
a que las trajera a una sesión de mis seminarios de
análisis de obra, donde los participantes ensayan sus
aproximaciones a las obras de cada uno de ellos, y luego yo,
como hilo conductor, extraigo una línea de pensamiento
que al formularla se va mezclando con mi parecer (que no forzosamente
tiene que ser ni es el mismo del que tuve al inicio de la
sesión). Pues bien, en síntesis diré
lo que concluí en esa oportunidad.
Por primera vez en mis análisis todos los participantes
no se refirieron a las obras en sí - como objetos sobre
los que hay que opinar - sino a lo que les transmitían
las obras. Tengo el papel con las anotaciones que hice en
esa ocasión y puedo inventariar muchas de esas opiniones
o mejor dicho sensaciones: "lo muerto y lo vivo";
"lápidas pero no necrológicas"; "huellas
de una vida humana"; "melancólicas, ni con
odio ni con amor"; "sensación de vacío";
"silencio, donde pasaron muchas cosas"; "vacío
y plenitud"; "sensualidad esencial"; "racionalidad
sensorial"; "recuerdos tan íntimos que son
a su vez innominados"; "están por...y nacen";
"dualidad"; "te sumergen en una melodía
que te calma"; "angustia y paz post-angustia";
"Zen...se necesita tiempo para apreciarlas en su totalidad";
"se comunican por su atmósfera y te intrigan en
su esencialidad".
¿Qué puedo yo agregar de más?. ¿Acaso
la obra no se termina de hacer en la contemplación?.
Sí, tal vez esto...
La obra de Jorge Sarsale por ser una intriga en sí,
un hermetismo comunicante, suscita que el alma de los otros
responda.
Luis Felipe Noé.
Buenos Aires, Septiembre de 2000
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